6 artistas se suman al cartel de WOMAD Las Palmas 2008

El trío de hip hop maliense Smod, último descubrimiento de Manu Chao, entre las nuevas incorporaciones
Toumast, Bembeya Jazz, Nathan Flutebox Lee, Abdullah Chhadeh & Sryiana y Umdumo Sewizwe completan el cartel

El Festival WOMAD de Las Palmas de Gran Canaria ultima todos los detalles de su próxima edición, que se celebra del 6 al 9 de noviembre próximo en el Parque de Santa Catalina de la capital grancanaria. Al cartel artístico que se ha ido anunciando desde agosto, se suman ahora un total de siete artistas.

La música de apariencia gozosa, casi funky, pero de trasfondo inmensamente dolorido de Toumast llegará directamente desde la inmensidad del Sahara. De Mali llegarán también los hip-hoperos de Smod, primera banda en conseguir el disco de oro en su país y que, además, llegan apadrinados por Manu Chao. También estarán Bembeya Jazz, una de las formaciones más multitudinarias y emblemáticas de Ginea. Nathan Flutebox Lee (Reino Unido) será, sin duda, una de las revelaciones de esta edición: emite sonidos de caja de ritmo al tiempo que toca la flauta.

Abdullah Chhadeh & Sryiana, uno de los mayores virtuosos mundiales del qanun, esa especie de arpa árabe de sonido virginal y cautivador, también actuará sobre los escenarios del WOMAD. Además, la música de trasfondo dolorido de Toumast (Sáhara); y la joven formación de Zimbabue, Umdumo Sewizwe, pasarán por esta edición.

Smod
De la inagotable cantera maliense proviene este trío de hip hop comprometido e implacable que integran DJ Sam, Ousco y Donski. Llevan juntos desde 2000 y sólo un par de años más tarde el representante de Amadou & Mariam impulsó la grabación de su primer disco, Dunia kuntala (El curso de la vida), que les convirtió en héroes locales y azote de las clases pudientes. Cuando en 2004 llegó su segundo álbum, Ta i tola, ya les había echado el ojo ese rastreador vocacional de talentos llamado Manu Chao, responsable también de la internacionalización de la pareja invidente que integran Mariam Doumbia y Amadoy Bagakoyo. El propio Chao o King Massassi contribuyeron a enriquecer un disco adictivo, y su participación en el álbum de Amadou & Mariam con el tema Politic amagni convirtió a Smod en el primer grupo de rap que recibe un disco de oro en Mali. Emociones aún más fuertes se avecinan: Manu Chao se ha hecho cargo personalmente de la producción del nuevo disco de Smod, que verá la luz esta próxima primavera.

Toumast
El término “toumast” significa “identidad” en la lengua de los tuaregs. A estos fascinantes nómadas del desierto pertenece Moussa AG Keyna, un pastor nacido en los valles entre Malí y Kenya que durante años alternó sus habilidades musicales con el manejo de un fusil Kalashnikov. Eran los tiempos de lucha contra los gobiernos maliense y nigeriano en demanda de un territorio que los tuaregs consideran históricamente propio. Moussa cantaba mientras conducía a sus camellos y durante el fragor de la batalla rebelde. Hasta que fue herido y se trasladó a Francia, donde nacería el álbum Ikalane walegh en compañía de la cantante Aminatou Goumar y el productor local Dan Levy. La suya es música de apariencia gozosa, casi funky, pero de trasfondo inmensamente dolorido. Moussa sabe bien de lo que habla: tres meses después del tratado de paz entre los tuaregs y Nigeria, en 1995, doce de sus primos e integrantes de Toumast fueron asesinados.

Bembeya Jazz
Durante 14 años, entre 1988 y 2002, la formación acaso más emblemática que ha dado Guinea Conakry no pisó un estudio de grabación. La gran noticia es que esta multitudinaria banda de 12 integrantes, siempre con la guitarra del venerable Sekou Bembeya Diabaté (alias Diamond Fingers) a la cabeza, ha vuelto a engrasar su maquinaria para hacer del mejor afropop un arma de agitación masiva (de caderas). Diabaté lidera este colectivo desde los primeros compases de los años 60 y ha hecho historia con su manera de ensamblar instrumentos: conviven en Bembeya cuatro guitarristas, una sección de metales y tres prodigiosas gargantas masculinas hilando armonías vocales, con el timbre dulce y agudo de Salifou Kaba en primer plano. La era dorada de las bandas de baile que florecieron en el África occidental vuelve a florecer con el renacimiento de esta talentosa docena de artistas.

Nathan Flutebox Lee
El británico Nathan Lee es el tipo de músico que esperas encontrar en este siglo XXI vertiginoso: de sangre medio escocesa y medio india, destacó como pinchadiscos en una emisora pirata de radio y ahora se ha propuesto demostrarle al mundo que no sólo conoce bien los lenguajes de Tchaikovsky, jazz y el hip-hop, sino que son de todo punto compatibles. Emite sonidos de caja de ritmo al tiempo que toca la flauta, y no es extraño que los músicos más avanzados de la colonia oriental en Londres, como Nitin Sawhney o Asian Dub Foundation, hayan reclamado sus servicios; también la formación más rompedora del actual hip-hop de las Islas, los Foreign Beggars. Con la tabla (esa percusión clásica hindú que suena como una manada de caballos desbocados) de Hanif Khan como aliada, Lee se encuentra en condiciones de dejar a más de un espectador boquiabierto.

Abdullah Chhadeh & Syriana
Abdullah Chhadeh es uno de los mayores virtuosos mundiales del qanun esa especie de arpa árabe de sonido virginal y cautivador. Tras haber liderado la banda Nara y compartido experiencias con Natacha Atlas, Sinéad O’Connor o Jocelyn Pook dispone ahora de un par de nuevos aliados para este proyecto innovador y excitante: Syriana. Uno de ellos es el guitarrista eléctrico Dubulah, hombre de sangre mitad griega y mitad británica que ya formó parte de Transglobal Underground y Temple of Sound y ahora opera bajo la denominación artística de Dub Colossus. El otro es el versátil contrabajista irlandés Bernard O’Neill, compañero de Abdullah en Nara y cómplice necesario de artistas tan notables como Sinéad O’Connor, Rufus Wainwright o el añorado Jeff Buckley. El trío simboliza una fusión de oriente y occidente natural, enriquecedora y alejada de poses y aspavientos. “Imaginen melodías tradicionales junto a sintonías televisivas de los 60, a Ry Cooder tomando café junto a Fairuz o a Marc Ribot de cháchara con Abdel Wahab”, resumen ellos mismos. Lo dicho: apasionante.

Umdumo Sewizwe
¿Quienes son Umdumo Swizwe? Diez chicos jóvenes, procedentes de Zimbabue, que cantan canciones de amor, esperanza, adoración, relaciones de pareja, dificultades y el día a día de la sociedad africana y que, además, son capaces de hipnotizar con la fusión de los estilos afropop, R&B y reggae. Umdumo Sewizwe significa ‘El sonido de la nación’. Su música tradicional, denominada ‘isichathamiya’ y más conocida como ‘imbube’, nació en las minas de Suráfrica y, durante años, han estado forjando su propio estilo: ‘imbube’ junto a otros ritmos como el jazz o el kwaito. El secreto de su éxito radica en sus letras y coreografías provocadoras que hacen las delicias de todos los públicos.

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